Para fontaneros, electricistas, reformas y todo oficio con papeleo
Todo el papeleo del oficio, en el móvil que ya llevas encima
Firmado en casa del cliente, no el domingo por la noche
Eliges partidas de tu catálogo, el total lo calcula el servidor y sale por WhatsApp desde casa del cliente. Lo firma con el dedo y te enteras al momento.
Del presupuesto aceptado a la factura, sin volver a escribirlo
El presupuesto que firmó tu cliente se convierte en factura con un toque: mismas líneas, mismos importes y su número. Y ves quién te debe y desde cuándo.
Te dice qué desgrava antes de que lo guardes
Fotografías el ticket y queda guardado con el gasto. Te avisa en el momento: si falta el NIF, si la comida pasa del límite diario, si el kilometraje no te lo puedes cobrar.
El registro que la ley te exige, sin hojas de papel
Tu gente ficha desde su propio móvil y tú ves quién está dentro ahora mismo. Es obligatorio desde 2019 y hay que conservarlo cuatro años: aquí se guarda solo.
El presupuesto va paso a paso porque es lo que más tiempo lleva. Sin volver a la oficina, sin pasar nada a limpio y sin el «te lo mando el lunes» que se lleva la mitad de los trabajos. Lo demás, debajo, con su reloj.
0:12
Buscas al cliente
Ya está en tu lista. Y si es nuevo, lo das de alta ahí mismo con el nombre y el teléfono.
1:40
Eliges partidas de tu catálogo
Tus precios, tus kits para lo que siempre va junto. El total se calcula solo mientras tocas.
3:05
Haces dos fotos del trabajo
La caldera vieja, el cuadro que hay que cambiar. Van dentro del presupuesto y el cliente entiende qué le cobras.
4:47
Enviado por WhatsApp
El cliente lo abre en su móvil mientras recoges. Tú ya estás en la furgoneta.
Tiempos del flujo real, no de un vídeo de demostración.
Y el resto, cronometrado igual
0:40
La factura
Del presupuesto aceptado, con su número y el cobro apuntado.
0:20
El ticket
Foto, importe y guardado; te dice qué desgrava antes de cerrar.
0:02
Fichar
Un toque al llegar y otro al salir, desde el móvil de cada uno.
Lo que haces hoy
El domingo por la noche, en la cocina de casa
Las medidas apuntadas en la libreta. El Excel de precios que tocaste por última vez en marzo. Tres presupuestos pendientes, dos facturas sin hacer, la bolsa de tickets del salpicadero y el cuadrante a boli en un folio. El lunes lo mandas, y el jueves el cliente ya ha llamado a otro.
Ahora
Con TASORIA
El domingo, en casa
Allí mismo, antes de irte
Un Excel que nunca está al día
Tu catálogo, con kits y tus precios
Un PDF hecho a mano, si te acuerdas
WhatsApp, correo o enlace, en un toque
Llamar a ver si lo han mirado
Te avisa cuando lo abren
«Ya te diré algo»
Acepta desde el móvil y queda registrado
La bolsa de tickets del salpicadero
Foto guardada y apuntado en el momento
Enterarte en junio de que ese no valía
Te avisa al guardarlo, cuando aún puedes arreglarlo
El cuadrante a boli en un folio
Cada uno ficha desde su móvil, y se conserva solo
Un producto, no cuatro programas
Todo lo que hoy haces en papel, y en un solo sitio
Cada módulo se enciende cuando lo necesitas. Lo que ya tienes dentro —tus clientes, tus precios, tu historial— sirve para todos.
Presupuestos
Firmado en casa del cliente, no el domingo por la noche
Eliges partidas de tu catálogo, el total lo calcula el servidor y sale por WhatsApp antes de que recojas las herramientas. El cliente lo firma con el dedo y tú te enteras en el momento.
Facturas
Del presupuesto aceptado a la factura, sin volver a escribirlo
El presupuesto que tu cliente firmó se convierte en factura con un toque: mismas líneas, mismos importes, con su serie y su número. Apuntas el cobro cuando entra y ves de un vistazo quién te debe y desde cuándo. La simplificada, la rectificativa y el Factura-e que piden los ayuntamientos, dentro.
Gastos y tickets
Te dice qué desgrava antes de que lo guardes
Fotografías el ticket del almacén y la foto queda guardada con el gasto; el importe y el IVA los pones tú. Y te avisa en el momento: si el NIF falta, si la comida pasa del límite diario, si el kilometraje no te lo puedes cobrar por ser el titular.
Control horario
El registro que la ley te exige, sin hojas de papel
Tu gente ficha desde su propio móvil y tú ves quién está dentro ahora mismo. El registro de jornada es obligatorio desde 2019 y hay que conservarlo cuatro años: aquí se guarda solo.
Lo que recibe tu cliente
Un documento que se abre en el móvil y se firma con el dedo
Tu cliente no instala nada ni se registra en ningún sitio: abre el enlace que le mandas por WhatsApp, lee el presupuesto con tu logo y tus condiciones, y acepta. Tú te enteras en el momento.
Firma con el dedo
En su propia pantalla, sin imprimir ni escanear nada. Y si prefiere no firmar, acepta igual: queda constancia de las dos formas.
Se lo descarga en PDF
El mismo documento que ve, tal cual, para guardarlo o enseñárselo a quien tenga que enseñárselo.
Y a ti te queda la prueba
Qué aceptó, cuándo y desde dónde. Lo que se envió no se edita: si hay cambios, sale una versión nueva y se ve cuál firmó.
Todo el papeleo del oficio, en un solo sitio
Presupuestar, facturar, apuntar lo que gastas y llevar el registro de jornada: cuatro módulos con el mismo peso, con los mismos clientes, los mismos precios y el mismo historial detrás.
El presupuesto, hecho y enviado allí mismo
Buscas al cliente, eliges partidas del catálogo de tu oficio y sale por WhatsApp antes de que recojas las herramientas. El cliente lo firma con el dedo en su móvil y te enteras al momento.
La factura, del presupuesto aceptado en un toque
Mismas líneas, mismos importes, con su serie y su número. Apuntas el cobro cuando llega, ves quién te debe y desde cuándo, y con VeriFactu encendido se declara sola al expedirla.
Te dice qué desgrava antes de que lo guardes
Fotografías el ticket del almacén y la foto queda guardada con el gasto; el importe y el IVA los pones tú. Y te avisa en el momento: si falta el NIF, si la comida pasa del límite diario, si el kilometraje no te lo puedes cobrar por ser el titular.
El registro de jornada que te exige la ley
Tu gente ficha desde su propio móvil y tú ves quién está dentro ahora mismo. Es obligatorio desde 2019 y hay que conservarlo cuatro años: aquí se guarda solo, y sale en un informe cuando lo pidan.
Un producto, no cuatro programas
Tus clientes, tus precios y tu historial sirven para los cuatro. Arrancas con el catálogo de tu oficio —familias, artículos y kits— y le pones tus precios; si ya lo tienes en Excel, se importa.
Pensado para el móvil, no encogido
La pantalla del técnico se maneja con una mano y con guantes. La gestión —catálogo, clientes, plantillas, informes— te espera en el ordenador cuando la necesites.
Así se ve
Esto es la aplicación de verdad, no un montaje
Las pantallas de abajo están hechas dentro de TASORIA funcionando. En el móvil trabajas en casa del cliente, que es donde se usa; desde el ordenador dejas el documento a tu gusto y miras cómo va el dinero.
El diseño del documento, con la vista previa cambiando mientras lo ajustas: tu logo, tu color, tus condiciones.
Lo facturado del año y de cada mes, con la base imponible aparte: el IVA que cobras no es tuyo, y aquí no engorda la cifra.
«¿Quién me debe?», que es la pregunta que se hace un autónomo el día 30: con lo vencido delante y desde cuándo.
El resumen del equipo: quién está dentro, quién falta y las horas de cada uno frente a las esperadas, en una sola pestaña.
Novedades
Lo que ha cambiado estas semanas
TASORIA se hace con la gente que la usa. Esto es lo último que ha entrado, con su fecha; lo que está en camino se dice cuando llega, no antes.
Tu gente pide corregir un fichaje, y tú lo apruebas
Quien se olvidó de fichar la salida lo pide desde su móvil con el motivo; tú lo apruebas o lo devuelves con una nota, y el registro guarda las dos versiones, como exige la ley.
El calendario del equipo y el resumen del mes
Quién falta hoy, quién está de vacaciones la semana que viene y las horas de cada persona frente a las esperadas, en una sola pestaña.
La verificación en dos pasos, como tú quieras
Con la aplicación de códigos o con un código al correo. Tu navegador se recuerda treinta días, y si tu empresa la exige, tienes margen para activarla.
El presupuesto y la factura, más a tu gusto
Cambias el cliente desde la ficha, ves el PDF antes de enviarlo, metes artículos del catálogo en la factura y eliges cualquier color para tu documento.
La fecha del trabajo en la factura
Si el trabajo se hizo otro día distinto al de la factura, se declara como fecha de operación y sale en el papel.
Invitar a tu gente es un enlace
La persona invitada crea su cuenta desde el correo y entra directamente en tu empresa, sin altas por otro lado.
Planes
Elige cómo empezar
Catorce días de prueba, sin tarjeta y con todo encendido. Después eliges el plan según cuánta gente sois; puedes cambiarlo cuando quieras.
Los cuatro módulos vienen en todos los planes
Presupuestos · hechos y enviados desde el móvil, con firma del cliente
Facturas · salen del presupuesto aceptado, con su serie y sus cobros
Gastos y tickets · lo apuntas con su foto y te avisa de lo que no desgrava
Control horario · fichaje desde el móvil de cada persona, como exige la ley
También durante la prueba. Lo que cambia de un plan a otro es cuánta gente los usa, no qué puedes hacer.
Todavía no hay planes publicados.
Precios sin impuestos. El impuesto que corresponda se añade en la factura.
Preguntas frecuentes
Dudas habituales
¿Qué es TASORIA?
El papeleo de tu oficio en un solo sitio: presupuestos, facturas, gastos y control horario. Pensado para autónomos y pequeñas empresas de fontanería, electricidad, reformas, climatización, carpintería, pintura, cerrajería y jardinería.
¿Tengo que contratar cada módulo por separado?
No. Los cuatro vienen encendidos en todos los planes, también en el de entrada: lo que cambia entre planes es cuánta gente lo usa y, cuando llegue la lectura automática del ticket, cuántas fotos se leen al mes. Hoy los tickets se apuntan a mano y su foto queda guardada. Nos parece absurdo que alguien no pueda cumplir con el registro de jornada por tener el plan pequeño.
¿Y si me paso de lo que incluye mi plan?
No se corta nada. Cada plan incluye un número de cuentas y de personas fichando. Si necesitas una más, la añades desde tu panel: ves el precio antes de confirmar y se suma a tu suscripción desde ese día, prorrateado, sin esperar a la siguiente factura ni sorpresas. Fichar es una obligación legal de la empresa, así que jamás vamos a impedirle a nadie registrar su jornada por el plan que tenga contratado.
¿De verdad el presupuesto se hace en cinco minutos?
Con el catálogo de tu oficio cargado, sí: buscar al cliente, elegir las partidas, revisar el total y enviar. La primera vez tardarás algo más, porque estarás poniendo tus precios; a partir de ahí es elegir y enviar.
¿Qué hace exactamente con los tickets?
Le haces una foto y queda guardada con el gasto: Hacienda pide el documento, no el importe, y el papel del ticket se borra en unos meses. El importe y el IVA los pones tú, y ahí es donde te avisa en el momento —que a ese ticket le falta el NIF y no te lo van a admitir, que esa comida pasa del límite diario que fija Hacienda, o que ese kilometraje no te lo puedes pagar a ti mismo si eres el titular—. Al cerrar el mes sale la hoja para la gestoría. Lo que está en camino es que la foto se lea sola y rellene los importes.
¿El control horario vale para cumplir con la ley?
Para eso está hecho. El registro de jornada es obligatorio desde el RD 8/2019 para toda la plantilla, hay que conservarlo cuatro años y tenerlo a disposición de la Inspección y de los trabajadores. Cada persona ficha desde su móvil, el registro es inalterable —una corrección no borra el fichaje, lo cita— y sale el informe cuando lo pidan.
¿Cómo funciona la prueba gratis?
Catorce días completos, sin tarjeta y con los cuatro módulos encendidos. Cuando terminan no se cierra nada: tus datos siguen ahí para consultarlos y descargarlos, te quedan cinco presupuestos de cortesía y eliges plan cuando te venga bien.
¿Puedo traer mi catálogo y mis clientes?
Sí, desde Excel, OpenDocument o CSV, con un ensayo previo que te enseña qué va a pasar antes de tocar nada. Y puedes exportarlo todo cuando quieras: lo que entra, sale.
¿Emite facturas?
Sí. El presupuesto que tu cliente firmó se convierte en factura con un toque —mismas líneas, mismos importes, con su serie y su número—, apuntas el cobro cuando entra y ves quién te debe y desde cuándo. Están la factura simplificada, la rectificativa y el Factura-e que piden los ayuntamientos. Veri*Factu, que es obligatorio para autónomos desde julio de 2027, está construido y se enciende cuando toque: preferimos llegar probados que llegar el mismo día.
¿Tengo que instalar algo?
No. Funciona en el navegador del móvil y del ordenador, con los mismos datos en los dos. Puedes añadirla a la pantalla de inicio del móvil y usarla como una aplicación más.
¿De quién son los datos?
Tuyos, siempre. Tus clientes, tus precios, tus presupuestos, tus gastos y tu registro de jornada se exportan en cualquier momento, y puedes pedir que se eliminen conforme al RGPD desde tu propio panel: se borra todo, y el registro de jornada también. Ojo con eso último, porque la ley obliga a conservarlo cuatro años y ese deber es tuyo, no nuestro: llévate el export antes de darte de baja.
¿Qué soporte tengo?
Cada plan define su nivel de servicio. Para que alguien de soporte pueda entrar en tu cuenta hace falta que tú lo autorices, y queda registrado.